LA HISTORIA DE NUESTRA SEMANA SANTA
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No se sabe con exactitud, cuando comenzó a celebrarse la Semana Santa en Zaragoza, quizá fuesen las primeras ordenes franciscanas las que comenzaron con desfiles procesionales. Muchos de los documentos históricos que poseía Zaragoza, fueron quemados o saqueados durante la guerra de la independencia, con lo que posiblemente, los datos exactos de los orígenes de esta celebración, se hayan perdido para siempre.
En un principio, ya existían hermandades no penitenciales de carácter gremial, de las cuales muchas desaparecieron y otras fueron refundadas en los años del comienzo de la Semana Santa moderna como por ejemplo la Hermandad de San Joaquín en 1522 de mercaderes y comerciantes.
De la primera Hermandad de la que podemos hablar como penitencial y que mas ha perdurado en el tiempo, es la de la Sangre de Cristo, de la cual su fecha exacta de fundación se podría aventurar a 1286, sin ser exacta ésta fecha, lo que si que se podría aventurar es que apareció a finales del Siglo XIII principios del XIV. La Primera procesión con imágenes, la realizaría dicha Hermandad alrededor de 1554, la noche del Jueves Santo en la que se portó un cristo.
La primera procesión que comenzó a tener importancia, fue la del Santo Entierro creada por Don Juan de Funes de Villalpando, Ariño y Fernández de Heredia en el convento adscrito a la sangre de Cristo de los camerlitas Observantes. En el año 1622, su hermano Don Manuel, Hermano mayor de la Sangre de cristo, dona a la hermandad cuatro estandartes denominados de las cuatro partes del mundo. En 1625, la Sangre de cristo, firma el derecho de recoger los cadáveres desamparados, aunque realmente éste derecho lo poseía la hermandad desde 1555. En el año 1648, la Sangre de Cristo era poseedora de las imágenes de una Virgen, un San Juan, una Magdalena, un Ecce-homo con su caña y una cama dorada de nuestro señor.
En el Siglo XVII, la procesión del Santo Entierro va a tener cada vez más importancia. Se conserva un documento de la procesión del Santo Entierro de 1666, que dice lo siguiente:
"A las ocho de la tarde del Viernes Santo se abrieron las puertas del Convento de San Francisco y sobre la plaza, abarrotada de fieles, comenzaron a salir los primeros frailes portando cirios. Luego los pasos de la Muerte, el Descendimiento (que se colocó en el centro de la plaza), el Nazareno y la Dolorosa (a ambos lados del Descendimiento). Finalmente el Sepulcro o Cama, con la imagen de Cristo bajo una sábana, llevado por sus cofrades y acompañado por los Hermanos de la Sangre de Cristo. Después de entonar los frailes un canto religioso, un orador sagrado predicó recordando la Pasión de Cristo y, una vez que concluyó, dos encapuchados cargados de escaleras, subieron hasta el plano del paso del Descendimiento y, desclavando de pies y manos la imagen del Crucificado, lo bajaron hasta depositarlo en el regazo de su Madre. La imagen tenía los brazos y piernas articulados para facilitar este descendimiento. El Cristo era colocado apoyando su cabeza sobre la pierna izquierda de su Madre colocando en la Cruz una sábana extendida, dando comienzo la procesión. Abría la marcha procesional el paso de la Muerte, precedido por un negro guión. Después los cofrades de Jesús Atado a la Columna; luego el paso de Jesús Cargado con la Cruz, el Descendimiento, la Dolorosa, cuyo pecho estaba atravesado con las siete espadas, sin coronas, sin galas, escoltado por mujeres, todas con cirios y rezando devotamente el Santo Rosario. Cerraba la procesión el Sepulcro o Cama del Señor, llevado por sus cofrades y acompañado por los hermanos de la Sangre de Cristo"
Comienza el S. XVIII en Zaragoza con una gran disputa entre lo moderno y lo clásico. Comienzan a aparecer las imágenes puramente barrocas en la ciudad.
Éste siglo no fue muy bueno para la hermandad de la Sangre de Cristo en cuestión económica, tiene que llegar la segunda mitad del S.XVIII para que la hermandad comience a recuperarse economicamente y se empiecen a encargar nuevos pasos para el Santo entierro.
Es en 1759 cuando aparece la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno, exactamente el 25 de marzo de ese mismo año. Celebraban una procesión el día de Domingo de Ramos.
En 1770 las actividades de la sangre de cristo ya eran constantes, el jueves Santo se adornaba la capilla con el santísimo y el viernes Santo se hacía el acto del descendimiento de la cruz, para bajarlo a la cama y llevarlo por el claustro a la portería, pasando por la cruz del coso, y se depositaba en la capilla de la hermandad hasta que comenzara la procesión del Santo Entierro, que tenía lugar a las seis de la tarde. El año en el que la Sangre de Cristo tuvo que suspender la procesión por motivos económicos fue en 1708, curiosamente un siglo antes de la invasión francesa en Zaragoza. Se recuperó la hermandad por fin en 1765, ya finalmente recuperada la Sangre de cristo, comenzó a realizar encargos como el paso del descendimiento a Francisco Arbella en 1777, el paso del prendimiento y el del cenáculo a Manuel Guiral en 1790 y 1795 respectivamente... como se ve la procesión del Santo entierro cobró una espectacularidad y una calidad artística sin precedentes, cada vez las cosas iban mejor para la Semana Santa de Zaragoza.
Comenzó 1800 con un Santo Entierro de gran solemnidad y espectacularidad. Cuatro años después se funda la Cofradía de Jesús Atado a la columna no penitencial. Todo parecía que iba cada vez mejor.
Toda la grandeza que obtuvo la Sangre de Cristo y por supuesto la Semana Santa, vio su fin durante la guerra de la independencia, en la que casi todas las imágenes que se poseían, todo el esfuerzo y el sacrificio, junto con multitud de documentos únicos, fueron pasto de las llamas para siempre...
El Cristo de la cama fue salvado de las llamas de los franceses por María Blázquez, que consiguió ocultarlo y llevarlo a una capilla del Pilar, donde fue escondido durante los 5 interminables años de guerra, posteriormente éste cristo recibiría la medalla de los sitios que preside en la actualidad el paso de la Cama del Señor. En ésta Imagen estaban depositadas las esperanzas del futuro de la Semana Santa de Zaragoza.
Todo lo demás junto con el convento de San Francisco de donde salía la procesión del santo entierro y exceptuando la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fue arrasado.
Desde 1808 hasta 1814 la Semana Santa no se celebró en Zaragoza.
Acabada la guerra de la independencia, Fernando VII asistió a la procesión del Santo Entierro en la que sólo procesionó el Cristo de la Cama, ya instalado en la Iglesia de San Cayetano a la que se adscribió la hermandad el 24 de enero de 1813. La Sangre de Cristo logró estoicamente recuperarse de las penurias económicas de la guerra de la independencia gracias a rifas, a novilladas y corridas de toros, y a diversos donativos y cuotas de sus cofrades. Entre 1818 y 1850 se encargan multitud de pasos a diversos escultores. La procesión del Santo entierro de 1860 salía a las seis de la tarde y tenía el siguiente recorrido:
"Pasa por la calle del Arco de Toledo, plaza del Mercado, calle de la Albardería, Coso, San Gil, San Pedro, Virgen del Rosario, Mayor, Platería, a la plaza del Justicia o de San Cayetano y su iglesia, en donde vuelve a entrar sobre las nueve de la noche"
Y éste era el orden en la procesión del Santo entierro de 1860:
"Abre la marcha un piquete de caballería de la guarnición, con sus clarines, que sirve para despejar el paso; detrás de ésta fuerza sigue un cabo con su estandarte y ocho soldados romanos a caballo, con bonitos trajes.
El llamador de la hermandad con su ropón morado y cetro.
Los dementes de ambos sexos del Santo Hospital con su tambor y bandera.
Dos hermanos, que van tocando dos campanas que anuncian la muerte del Redentor.
Las escalerillas y demás atributos de la Pasión, precedidos por dosfaroles con signos alegóricos, llevado todo por hermanos.
Dos Vexilas o banderas del rey de los reyes.
Los dos maceros de la hermandad con mazas.
La Muerte. Primer paso, conducido por cuatro hermanos de esta asociación, vestidos con túnica negra, como todos los que llevan los demás pasos, y adornado con diferentes flores y una inscripción, "Mors mortem superavit". A este sigue, por costumbre inmemorial, un tambor con la caja enlutada y dos pífanos, vestidos
todos con túnicas, tocando marchas fúnebres.
El pueblo de Israel, representado en las doce tribus que estaba dividido. Doce hermanos llevan las banderas con las inscripcionesy alegorías de la tribu que cada uno representa por el orden siguiente:
1º de Benjamín
2º de Joseph
3º de Zabulón
4º de Isachar
5º de Leví
6º de Simeón
7º de Manasés (Dan)
8º de Nephtali
9º de Asser
10ºde Gad
11ºde Rubén
12º de Judá
Abraham e Isaac. Abraham no duda sacrificar a su hijo Isaac y éste lleva sobre sus hombros la leña con que había de ser quemado
Siguen varios personajes del Antiguo Testamento entre ellos Moisés, David, Aarón y Melquisedec.
Doce hebreos con palmas y un coro de niños cantando himnos, acompañados de la correspondiente orquesta, simbolizan la Entrada de Jesús en Jerusalén.
El segundo paso, compuesto por trece figuras de tamaño natural, representa la Cena, donde el Señor con los doce apóstoles, sentados al rededor de una mesa están en actitud de comer el cordero pascual. Las figuras de éste paso son de singular mérito, y es llevado a hombros por treinta hermanos.
La Oración del Huerto. Se compone el tercer paso del Señor, en actitud de orar ante un árbol cubierto de ramaje, donde un ángel con un cáliz le conforta; a los pies del árbol hay tres apóstoles de tamaño natural, que están durmiendo; este paso es conducido por diez y seis hermanos.
El Prendimiento. Este, que es el cuarto paso, se compone de siete figuras de tamaño natural, y es llevado por diez y seis hermanos
Los Azotes. El quinto paso consta de tres figuras de tamaño natural y una columna, donde Jesucristo está atado, recibiendo azotes de manos de dos judíos; este paso es llevado a hombros por diez hermanos
La Coronación. Consta este paso, que es el sesto, de tres personajes: Jesucristo sentado y dos soldados romanos en actitud de colocarle la corona de espinas; conducen este paso diez hermanos
Ecce Homo. Este paso representa el balcón de Pilatos, donde es presentado Jesucristo al pueblo, que prorumpe en gritos de Crucifixe. Consta este grupo de tres figuras de cuerpo entero. Jesús, Pilatos y Caifás, y varias de medio cuerpo
que representan al pueblo; es llevado por ocho hermanos
Detrás de éste paso sigue la Hermandad de Jesús Nazareno, con su imagen titular, y los hermanos de ésta vestidos con túnicas moradas.
La Cruz a Cuestas. Este paso se compone de cinco figuras que representan el acto de marchar Jesús al Calvario con la Cruz a Cuestas; es llevado por diez y seis hermanos. Detrás de éste paso sigue la Guardia Pretoriana; se compone de un centurión y varios soldados romanos con su tambor y clarines.
La Copa. Este paso representa el acto de haber llegado al Calvario, cuando dan a beber a Jesús hiel y vinagre. Consta de seis figuras de tamaño natural y es llevado por doce hermanos. Siguen este paso siete niños vestidos con túnicas blancas que representan las Siete Palabras, en otros tantos faroles de cristal de color, en forma de cruz.
El Calvario. Este paso, que es el noveno, representa el monte Calvario, y en él hay tres cruces de bastante elevación, y en ellas, de tamaño casi natural, están Jesucristo y los dos ladrones, y al frente Longinos sobre un caballo de tamaño casi natural, en el acto de dar la lanzada al Redentor. Este paso, valiente por su elevación y de notable mérito por las figuras que representan el cuadro, es llevado por veinte hermanos.
El Descendimiento. Este paso, el décimo y último de la Pasión, del tamaño y dimensiones del anterior, representa el acto de bajar de la Cruz el cuerpo de Jesús, y forma un escelente conjunto, así por los personajes que en élse encuentran como por las difíciles y varias posiciones en que se hallan distribuidos.
A este paso, siguen las doce sibilas, representadas por otras tantas niñas, vestidas según las antiguas costumbres orientales, llevando cada una un estandartito con un motete alegórico de la Pasión y Muerte de Jesús. Sigue la Cruz con la Sábana Santa en que se envolvió el cuerpo de Jesús, iluminada por dos grandes faroles
en forma de cruz.
Un coro de ángeles con los atributos de la Pasión
Una banda de música tocando marchas fúnebres
El arcángel San Miguel
Cuatro hermanos vestidos con túnicas blancas y capuces azules, que llevan en cuatro estandartes las alegorías de la Religión, la Fe, la Esperanza y la Caridad.
Siguen la cruz del metropolitano templo del Pilar y la capilla de la catedral, con orquesta fúnebre.
El cuerpo de hermanos receptores, con túnicas negras, cola arrastrando y hachas moradas, por lo que se distinguen de todos los demás de la hermandad.
Seis hermanos receptores alumbrando y cuatro ángeles quemando incienso y otros aromas preceden al Féretro o Sepulcro, llamado comunmente La Cama, en el que se conduce el cuerpo de Jesús. Una escuadra de gastadores hace la guardia de honor, cubriendo los ángulos cuatro hermanos con unos estandartes que representan las cuatro partes del mundo. Además rodean al féretro doce ancianos vestidos de blanco, cubiertas sus cabezas con coronas doradas e iluminando al Señor con grandes antorchas. Estos representan a los Santos Padres, a quienes sacó Jesucristo del seno de Abraham. Detrás de éste cortejo fúnebre sigue el magnífico palio, de nueva forma, construido por la hermandad en el año 1860, y el reverendo clero de la santa iglesia metropolitana del Pilar, con terno. A continuación María Santísima de los Dolores en su amarguísima soledad; acompañan a ésta veinte y cuatro niñas vestidas con uniformidad, simbolizando la inocencia. Siguen las imágenes de San Juan, Santa María Magdalena y San Pedro. Desde la imagen de Nuestra Señora de los Dolores hasta la de San Pedro, acompañan con luces las hermanas y devotas en bastante número, unas con túnicas negras y otras sin ella. En el resto de la procesión son los hermanos, con túnica negra, y devotos, sin ella, los que acompañan con luces a los sagrados misterios, y cuéntanse años que se han reunido más de tres mil luces o hachas de cera.
Este acto religioso es presidido por el Excelentísimo Ayuntamiento de la S.H ciudad, cerrando la marcha un numeroso piquete de infantería y banda de música"
En 1866 se funda la congregación de esclavas de María Santísima de los dolores, que desde entonces participa en el Santo Entierro, hasta principios del S. XX todo permaneció inalterable. En 1863 Antonio Palao hace el Paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén que luego sería quemado durante la guerra civil, y en 1871 la imagen de Nuestra Señora de la Piedad del mismo autor.
El Siglo XIX va terminando para dar paso al Siglo XX, en el que se verá un cambio radical ya que la Semana Santa de Zaragoza pasará de tener sólo una procesión importante y una cofradía organizadora como eran la procesión del Santo Entierro y la Hermandad de la Sangre de Cristo respectivamente, para que lleguen multitud de procesiones y comiencen a aparecer las cofradías penitenciales.
La Semana Santa en el Siglo XX
Llega el S. XX a Zaragoza y la procesión del Santo Entierro se intenta reorganizar, así que se llama a concurso a todos los aragoneses para la reestructuración y reforma de la misma. La iniciativa ideada en 1908 y presentada en 1909 la desarrollaron Mariano Oliver Aznar y José Nasarre Lafarga en 191. Tres años más tarde la procesión sale a la calle sin tantos cambios como se preveía. El orden procesional fue el siguiente:
Guardia Municipal de Caballería
Equites (Guardia romana a caballo)
Guión de la Hermandad de la Sangre de Cristo
Maceros de la Hermandad y hermanos con cruces de cristal
Atributos de la Pasión
Banda de música
Las Doce Tribus de Israel
Personajes del Antiguo Testamento
Paso del Pecado y la Redención acompañado de la hermandad
de la Buena Muerte
Las Doce Sibilas
Coro de niños
Banda de música
Paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén
Paso del Cenáculo
Paso de la Oración del Huerto (30)
Paso del Prendimiento
Paso de la Flagelación
Paso de la Coronación de Espinas.
Paso del Ecce Homo o Balcón de Pilatos
Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno con su paso titular, vistiendo los esclavos túnica moradas
Paso de Jesús con la Cruz a Cuestas
Guardia Pretoriana
Paso de la Llegada de Jesús al Calvario (La Copa)
Paso de las Siete Palabras
Faroles de las Siete Palabras
Paso del Calvario (La Lanzada)
Paso del Descendimiento
Paso de la Piedad
Coro y Banda de música
Asociación de Esclavas de la Virgen de los Dolores, con sus estandartes
Imagen de María Santísima de los Dolores
Estandarte de las Virtudes Teologales
Cruz parroquial de San Felipe
Guardia Romana
Capillas de música de los templos de la Seo y del Pilar
Cama del Señor
Estandarte Real llevado por el Presidente de la Hermandad de la Sangre de Cristo, acompañado por los hermanos receptores de la misma
Clero y Terno de la Parroquia de San Felipe
Palio
Timbales del Excelentísimo Ayuntamiento
Comisiones Militares
Excelentísimo Ayuntamiento y Diputación Provincial
Autoridades y Presidencia
Piquete Militar de Honor
Bandas de música

Procesión del Santo Entierro a principios del S.XX. V. Buisán. Hemeroteca de Zaragoza.
Así permanece la Semana Santa hasta la II República, durante 1932, 1933 y 1934 no se procesionará debido a la prohibición expresa de no sacar la bandera real.
Zaragoza atraviesa en esos momentos tiempos difíciles, España está dividida y se suceden los atentados, como por ejemplo el incendio intencionado que calcinó casi por completo el paso entero de la Entrada de Jesús en Jerusalén de Antonio Palao en el año 1935 ya presagiaba que lo que al año siguiente iba a suceder, era inevitable: la guerra civil.
En el mismo año 1935 durante la procesión del Santo Entierro estalló una bomba que solo produjo heridos y que cundiera el pánico. A todo esto se sumó la huelga de los terceroles contratados por la Sangre de Cristo para portar los pasos, motivo que impulsó a muchos Zaragozanos a tomar por su cuenta el portar las imágenes naciendo así la Semana Santa Moderna, tal y como la conocemos hoy.
La Semana Santa moderna
Debido a ésta huelga de los terceroles como ya se ha mencionado, aparecen las cofradías. La primera cofradía que comenzó esta andadura fue la Cofradía de Nuestra Señora de la piedad en el año 1937, saliendo por primera vez el 15 de abril de 1938, a las 0:00 horas del Viernes Santo, aún sin acabar la guerra civil.
El tambor llega a Zaragoza, heredado del bajo Aragón, de la mano de la Cofradía de las Siete Palabras en los años 40, algo que irá creciendo y extendiéndose por las cofradías, convirtiéndose en uno de los reclamos más atractivos.
A partir de éste momento, la Semana Santa cambia radicalmente y se van sucediendo las cofradías. Esta es la relación de cofradías hasta el momento:
1522. Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores (Fundada como cofradía penitencial en 1938)
1681. Cofradía del Santísimo Ecce Homo y de Nuestra Señora de las Angustias (Fundada como cofradía penitencial en 1948)
1759. Muy Ilustre y Antiquísima Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Reestructurada en 1940)
1804. Real, Antiquísima, Ilustre y Penitencial Cofradía del Señor Atado a la Columna y de Nuestra Señora de la Fraternidad en el Mayor Dolor (Fundada como cofradía penitencial en 1940)
1866. Congregación de Esclavas de la Santísima Virgen de los Dolores
1937. Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro 1938. Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén
Cofradía de Jesús Camino del Calvario
1940. Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan
Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Lágrimas de Nuestra Señora
1942. Cofradía de Nuestro Señor en la Oración del Huerto
1944. Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Agonía y Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos o del Silencio
1946. Cofradía de la Institución de la Sagrada Eucaristía
1947. Cofradía del Prendimiento del Señor y Dolor de la Madre de Dios
1951. Cofradía de la Coronación de Espinas
1952. Cofradía de la Crucifixión y de San Francisco de Asís (Fundada por miembros de la Venerable Orden Tercera)
1953. Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción y Llegada de Jesús al Calvario (Fundada como cofradía penitencial en 1960)
1976. Hermandad de Cristo Resucitado y Santa María de la Esperanza y del Consuelo
1981. Hermandad de Nuestro Señor Jesucristo en el Interrogatorio y Sentencia ante Caifás, Santos apóstoles Pedro y Santiago y María Santísima del Desconsuelo. (Reestructurada en 1992 y cambiando su nombre por el de Hermandad y cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús de la humildad, entregado por el Sanedrín y de María Santísima del dulce nombre)
1987. Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz
1992. Cofradía de Jesús de la Humillación, María Santísima de la Amargura, San Felipe y Santiago el Menor
1993. Cofradía de Cristo Abrazado a la Cruz y de la Verónica.
Como se ve la Semana Santa ha ido creciendo hasta convertirse en lo que es hoy: una Semana Santa construida por la ilusión de los cofrades y quizá poco conocida por la ciudadanía Zaragozana. Es en la capital aragonesa donde como en otras muchas ciudades, al llegar la primavera justo cuando la primera luna llena ilumina las calles del casco histórico, se celebra la semana de pasión y salen a relucir los pasos, nuevas imágenes y nuevos toques y sobre todo la ilusión de todos en que salgan bien las cosas y en intentar no otra cosa, que emocionar.
La Semana Santa de Zaragoza está en expansión, como bien dice la historia, ha habido momentos buenos y otros no tan buenos, pero algo que si es real es que las cofradías van escribiendo su propia historia y que año tras año, se embellece un poco más, gracias a la Semana Santa, la historia de Zaragoza.

El Pilar en la actualidad. Zaragoza.